Comarca de Arratia

El valle de Arratia dispone de paisajes que invitan a disfrutar de su naturaleza, pasear o pasar el día en una de las áreas recreativas. Cruzando el Puerto de Barazar tenemos excelentes vistas sobre el Valle de Arratia.

Podríamos destacar las cuevas de Betolaza en Dima; museos como el Ecomuseo del Caserío Vasco en Artea; El casco histórico de Areatza-Villaro, primera villa del valle, del siglo XIV, y que contrasta con Igorre, a la que se podría considerar la capital de servicios del valle; La Casa-Torre de Aranguren, en el barrio de Olarte en Orozko o la Iglesia parroquial de Andra Mari en el barrio Eleizondo, Zeanuri. Abierta de nuevo al culto en 2001, tras seis años de obras, debido a problemas de asentamiento, que producían grietas en la estructura del edificio. Ya se ha perdido la tradición, pero era costumbre que los "adoradores", procedentes de las aldeas del valle, acudieran a ella los sábados, donde hacían guardias por turnos de una hora cada uno ante el altar y después de pasar la noche en los locales de la iglesia, a las 8h de la mañana regresaban a sus casas.

Es una zona salpicada de caseríos dispersos o agrupados en municipios, en general poco poblados y de carácter rural, ideal para conocer la arquitectura popular vasca con sus caseríos, ermitas y muy apropiada para el agroturismo. Una característica de los caseríos del valle de Arratia es la escasa utilización de piedra para su construcción. Se usa principalmente la mampostería y la madera. Destacan los caseríos de Zeanuri, los más antiguos de Bizkaia, construidos en madera y sin chimenea.